junio 12 2018 0Comment

Nuevos bio-productos a partir de residuos orgánicos

Un total de 14 expertos nacionales y europeos mostrarán las últimas tendencias en la producción sostenible de nuevos bio-productos como bioplásticos, biomateriales, nanocelulosas, proteínas, compuestos bioactivos, químicos bio-basados, biofertilizantes, o biocombutibles. Para todos estos bio-productos existe un nuevo mercado que crece exponencialmente impulsado por la apuesta decidida de la UE y el resto de países por la bioeconomía.

  1. Pascual (AINA): “A través de la innovación tecnológica los residuos y biomasas acuáticas pueden ser transformados en nuevos bio-productos de alto valor añadido a través de procesos y/o modelos de biorrefinería. Las oportunidades van dirigidas tanto a actividades económicas existentes, como nuevas instalaciones, a cualquier escala, y en el ámbito rural o urbano”.

Valencia, 8 de junio de 2018. La bioeconomía va a experimentar un rápido crecimiento en los próximos años en todo el mundo para dar respuesta a la futura escasez de recursos fósiles y una creciente problemática medioambiental. La bioeconomía promueve un uso eficiente de las materias primas biológicas, y de los residuos orgánicos, sin olvidar recursos alternativos como las biomasas acuáticas como las microalgas o la lemna.

Con todos los recursos biológicos disponibles deberemos desarrollar nuevos bioproductos y biocombustibles que puedan satisfacer las necesidades futuras de una población en crecimiento continuo y concentrada en grandes ciudades, y con el petróleo previsiblemente escaso y a un precio elevado. A ello se le une un medio ambiente cada vez más presionado por los efectos del cambio climático y la grave contaminación del medio ambiente por múltiples causas, en especial en nuestro país, por un exceso de nutrientes en el ámbito agrícola.  

Un instrumento clave para el desarrollo de la bioeconomía son las biorrefinerías, o modelos de transformación de recursos biológicos basados en el concepto de biorrefinería. Las biorrefinerías se caracterizan por transformar la biomasa en un amplio espectro de bioproductos y biocombustibles combinando eficientemente procesos biológicos, térmicos, físicos y químicos, y siempre, de manera sostenible.

El reto va dirigido a todos los sectores que forman la bioeconomía, es decir, agricultura, pesca, ganadería, forestal, industrias agroalimentarias, residuos municipales o industriales, depuradoras, o microalgas. Cualquiera de estas actividades puede evolucionar su modelo actual a otro alternativo, más próximo al concepto de biorrefinería, y con  el que producir un mayor número de bioproductos.

Las oportunidades están disponibles tanto para instalaciones ya existentes en los sectores tradicionales, como para  nuevas biorrefinerías, tanto a gran escala como a pequeña escala, en el ámbito rural o agropecuario. El concepto de biorrefinería debe desligarse de las grandes refinerías de petróleo pese a que para explicarlo se utilice esta analogía. La colaboración multisectorial y la innovación tecnológica son también aspectos clave a destacar, así como la generación de empleo y desarrollo económico en aquellas regiones que apuesten por la bioeconomía y las biorrefinerías.