febrero 26 2019 0Comment

Más de la mitad de los españoles tiene una economía desahogada para permitirse algún lujo

En cambio, un 38% afirma tener sólo para básicos; mientras que un 9% puede gastar a discreción
En comer mejor es donde los españoles afirman haber incrementado más el gasto con respecto a cinco años 
 

A la hora de consumir, ¿a quién no le gusta darse un capricho de vez en cuando? Pero de ello depende la situación financiera de los consumidores y lo cierto es que un 53% declara tener una economía desahogada y que le permite, por tanto, darse lujos con mayor o menor frecuencia, según el informe “Consumer prosperity” de Nielsen. En cambio, un 38% afirma tener sólo para básicos; mientras que un 9% se sitúa en el otro extremo del gasto y puede gastar libremente sin importar que cuesta.

Y es que la recuperación, sin haber llegado todavía a la gran mayoría de los hogares, ha permitido que muchos españoles tengan su tesorería más saneada que hace cinco años. En concreto, un 42% así lo afirma, frente a un 22% que dice que empeoró en ese tiempo.

Comer mejor, el “lujo” más en auge

El caso más paradigmático es la alimentación. Es, dentro del amplio abanico del consumo, donde los españoles incrementaron más su gasto con respecto a hace cinco años. Así, un 28% de consumidores gasta hoy más que antes, tal como concluye el informe.

Y es que precisamente en los últimos años se ha producido una revalorización del lineal de gran consumo, de tal modo que los españoles se lanzan a cambiar determinados artículos por otros de mayor valor añadido. Cervezas o vinos son dos de los muchos ejemplos en los que los españoles consumen mejor, tal como quedó patente en el reciente informe sobre “Gran Consumo 2018” presentado por Nielsen sobre el balance del mercado el pasado ejercicio.

No sólo nos damos más lujos con la alimentación. También con los viajes y la tecnología. Y es que los españoles somos de maleta y móvil y, con la recuperación, un 23% gasta más en ambos. Además, un 22% afirma que se deja más dinero que antes en educación, tomando la iniciativa para asegurarse un futuro más próspero.

Según Ricardo Alcón de Nielsen, “Poco a poco, ya que está en nuestro ADN, consumimos más fuera en bares y restaurantes, pero para ello es necesario que la confianza del consumidor siga creciendo. De momento es a la hora de hacer la compra donde estamos haciendo un mayor gasto y, de hecho, el año pasado creció un 2,6% por el factor precio, que no es sólo inflación, sino también por un mix de productos de mayor valor añadido en la cesta”.