abril 05 2019 0Comment

Mahou San Miguel integra su Sistema de Excelencia con la colaboración de Kaizen Institute

 

  • La Compañía integra el nuevo Sistema para aprovechar las posibilidades de mejora en tres dimensiones: equipos, procesos y estrategia.

 

Madrid 3 de abril de 2019; Mahou San Miguel, la compañía líder del sector cervecero español y la más internacional, ha presentado su nuevo Plan Estratégico 2020, un nuevo planteamiento que basa su evolución futura en cuatro ejes: Innovación, Sostenibilidad, Digitalización y Excelencia.

Entre los cuatro, el último incide en una característica que nunca se puede obviar en el entorno corporativo: la incesante capacidad de continuar mejorando, aunque seas líder del sector.

Es un proceso que requiere esfuerzo, orden y consejo. Por ello, la cervecera ha establecido su nuevo Sistema de Excelencia basándose en la metodología Kaizen. Este sistema es un modelo de trabajo que canaliza el despliegue de los objetivos estratégicos de la compañía incentivando nuevos comportamientos enfocados a la mejora continua.

Uno de los principios de la metodología es crear valor para el cliente, aunque para conseguir el objetivo final primero hay que identificar cuáles son los intereses de éste en cada momento. De hecho, como apuntan en Mahou San Miguel, los cambios constantes en la sociedad y en el consumidor exigen flexibilidad. «Si quieres conseguir los mejores resultados, no puedes utilizar siempre las mismas técnicas y estrategias. El mercado está cambiando al igual que nuestros consumidores y clientes», afirma José Luis Rodríguez, Director General de Operaciones de la compañía. Según afirma «incluso organizaciones líderes y que cuentan con trayectorias más que centenarias necesitan integrar sistemas de mejora continua para seguir avanzando y respondiendo a las necesidades de la sociedad«.

Por ello, el Sistema de Excelencia de Mahou San Miguel impacta en tres pilares estratégicos. Por un lado, se trabaja con las personas, orientando sus comportamientos y actitudes hacia la mejora continua. En segundo lugar, se trabaja sobre los procesos para impactar directamente en la estrategia, buscando los resultados globales deseados.

Además, el orden de los tres pilares no es aleatorio. Las personas son vitales para el éxito o el fracaso de cualquier cambio, especialmente cuando se actúa sobre los comportamientos y las mecánicas de trabajo. Para ayudar en esta gestión, los equipos cuentan con el apoyo de paneles visuales que les ayudan a identificar oportunidades de mejora y hacer seguimiento de su evolución como equipo. De esta forma se refuerza otro de los principios Kaizen: la gestión visual. Un 83% de la información recopilada por el ser humano es a través de la vista, una característica que se incentiva a través del uso de colores y gráficas. Por ejemplo, un panel en el que predomine el rojo nos indicará una señal de que tenemos que tomar medidas; en cambio, colores como el verde, nos permitirá entender que vamos por el buen camino.

Por su parte, los procesos se trabajan mediante equipos multidisciplinares. En el caso concreto de Mahou San Miguel se incentiva el trabajo de profesionales de distintos equipos y conocimientos, generando resultados más disruptivos. Mediante el intercambio de información se permite que las personas aprovechen su conocimiento colectivo, incentivando que las ideas se puedan compartir en un ambiente abierto de trabajo.

Los resultados de los dos pilares anteriores se traducen en un alineamiento general con la estrategia. Desde la Dirección se impulsa el conocimiento de las líneas clave a seguir y se incentiva el cambio cultural que debe darse en toda la compañía. Además, este pilar permite alinear a las personas con los objetivos que se persiguen, como asegura Rodríguez: «Es muy importante que todo el mundo se sienta involucrado y que conozca como su día a día impacta en conseguir los objetivos estratégicos de la compañía para que puedan ser conscientes de su contribución al proyecto común«.

El Sistema de Excelencia es un modelo que ha demostrado su eficacia en cualquier entorno, tanto en el industrial como en el corporativo. Uno de los puntos clave para el éxito en ambos entornos son los «mudas». Este término, heredado directamente del japonés, se refiere a todas las ineficiencias y a las operaciones que no generan valor para nuestro cliente. De forma literal, se podría traducir como «desperdicio».

En el terreno industrial, puede ser, por ejemplo, las piezas defectuosas o los errores durante la fabricación. En una sede o en una oficina, el punto clave de mejora es más etéreo, pero causa las mismas ineficiencias: el tiempo.

Cada hora que una persona invierte en algo que no añade valor es «muda«. Por ello, es muy importante que cada trabajador sea consciente de en qué está empleando su tiempo, de si las tareas que realiza aportan o no valor replanteándose su forma actual de trabajo y cómo invertir mejor el tiempo.

Jose Luis Rodríguez, quien ya ha empezado a trabajar bajo el nuevo sistema, afirma que ha cambiado la forma de reunirse del Comité de Operaciones. Antes de empezar a trabajar con este sistema, se realizaban reuniones mensuales de un día entero. Actualmente, estas reuniones se han convertido en dinámicas semanales de dos horas con un panel visual que les permite ser más ágiles y eficientes.

El Sistema de Excelencia resalta, de esta forma, que la responsabilidad de la implementación es de todos y cada uno de los profesionales de la Compañía que podrán ver materializadas sus ideas en proyectos que, como el de Mahou San Miguel, ya dura 129 años.