Cae el consumo de cerveza por primera vez desde la pandemia. Así lo refleja la Agencia Tributaria en su informe anual sobre los impuestos especiales, que incluyen el del alcohol y el de la cerveza. Los ingresos procedentes del impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas registraron un descenso del 3,8% en 2025, mientras que la recaudación en el impuesto sobre la cerveza se redujo por primera vez desde 2020, un 2,8%, como consecuencia de la caída de los consumos.
Dentro del conjunto de estos impuestos especiales se encuentran los obtenidos del alcohol y bebidas derivadas, así como los procedentes de la cerveza. Según el informe, se ha registrado en 2025 una bajada en la recaudación de ambas figuras tributarias por la caída registrada en el consumo de estas bebidas y de los desfases entre el devengo y la caja.
Los ingresos del impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas han registrado en 2025 un descenso del 3,8%, hasta los 793 millones de euros, debido en parte a la caída del 1,3% en el consumo. En el impuesto sobre la cerveza, la recaudación se ha recortado un 2,8%, hasta los 336 millones de euros, tras una caída del consumo del 1,6%.
Cabe resaltar que los precios de las bebidas alcohólicas registraron en 2025 un leve incremento del 0,1%, no variando su precio antes de impuestos, y los de la cerveza aumentaron un 1,1% (1,2% antes de impuestos).
La evolución de la recaudación de los ingresos de estos impuestos ha estado marcada en estos últimos años por el contexto económico y social. En 2020, año afectado por la pandemia, los ingresos por el impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas se desplomaron un 23,4%, y los obtenidos por la cerveza cayeron un 7,8%, afectados por las restricciones de movilidad y socialización para contener el contagio de la Covid-19.
Tras ese desplome, en 2021 –aún afectado por algunas restricciones– la recaudación se elevó un 9,6% y un 1,6% en bebidas alcohólicas y cerveza, respectivamente, pero fue en 2022 cuando los ingresos se impulsaron un 34,5% y un 9,5%, tras la vuelta a la «normalidad».
En 2023, un año afectado por el shock de la subida de precios, los ingresos sobre el alcohol volvieron a retroceder, un 9,8%, mientras que los obtenidos por la cerveza se mantuvieron estables, para después, en 2024, registrar ligeras variaciones.


