Además de su probada gama de productos y servicios, el año pasado Ziemann Holvrieka presentó innovadores avances: con BubbleBoil se estrenó un sistema pionero de cocción del mosto que no solo permite un importante ahorro energético, sino que también produce resultados sensorialmente equivalentes.
BubbleBoil se basa en el principio del cocedor externo y reduce la tasa de evaporación necesaria del 4 al 1,5 % sin grandes esfuerzos técnicos. Esto reduce el consumo de calor de manera considerable. El mosto se extrae de la paila, se calienta en un cocedor externo por encima de la temperatura de ebullición y se devuelve a la parte inferior de la paila a través de boquillas especiales. El cambio de presión en las boquillas produce burbujas de vapor que garantizan que el contenido de la paila se mezcle de forma uniforme, evitan las zonas muertas y contribuyen a purgar sustancias volátiles indeseadas como el sulfuro de dimetilo (DMS).
Una prueba triangular realizada con un panel de consumidores reveló que la cerveza elaborada con mosto producido con BubbleBoil no presenta diferencias sensoriales con respecto a la cerveza elaborada de manera convencional. Desde el punto de vista analítico, los valores también se encuentran dentro de la variación natural; un aspecto fundamental para las cervecerías que exigen una calidad constante de sus productos.
Reequipamiento sencillo, incluso sin sistema de recuperación de energía
BubbleBoil resulta especialmente atractivo para las cervecerías que ya cuentan con un cocedor externo: reequipar el sistema es sencillo, ya que solo hay que sustituir el distribuidor por un anillo con boquillas. De esta manera, se puede conseguir un importante ahorro energético de alrededor del 30 %, incluso sin la necesidad de invertir en sistemas de recuperación de energía. Desde el punto de vista energético, incluso puede resultar rentable cambiar un cocedor interno por un cocedor externo con BubbleBoil.
Además, el sistema se puede integrar sin problemas en los procesos de limpieza in situ (CIP) existentes; los ciclos de limpieza habituales son suficientes. El éxito de su aplicación en una cervecería importante confirma que está listo para la puesta en práctica, que ahorra recursos y que cumple todos los parámetros de calidad de la MEBAK (Comisión centroeuropea de análisis cerveceros) para el mosto caliente.

