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El salón monográfico oils+fats presenta soluciones para la industria de aceites y grasas

• Paralelamente a drinktec tendrá lugar del 11 al 15 de septiembre de 2017 oils+fats, el único salón monográfico de Europa dedicado a la producción y la transformación de aceites y grasas. En una parte del pabellón C1 se presentarán los sistemas, equipos y componentes de los expositores internacionales líderes. Otros temas importantes serán las materias primas y auxiliares y las soluciones para el control de los procesos y la calidad. Por cierto, con su entrada, todos los visitantes de oils+fats tienen acceso a drinktec 2017, Feria Líder Mundial de la Industria de Bebidas y Alimentos Líquidos, así como también a SIMEI, Salón de Tecnología de Vinos, integrado en drinktec, y viceversa. Un aspecto muy interesante, ya que los fabricantes de bebidas y alimentos líquidos aplican a menudo tecnologías y embalajes similares a los utilizados en la industria de aceites y grasas.

Munich, 4 de Abril de 2017. La búsqueda de una alternativa a algo acreditado y estimado constituye un auténtico hilo conductor desde hace años. Al comienzo de este hilo conductor se encuentran las grasas animales como la manteca de cerdo o la mantequilla, que desde siempre se han utilizado como medios de producción e ingredientes en la industria de la alimentación. Entonces llegó el debate del colesterol, muy mediatizado e intenso. A partir de ahí, la margarina se convirtió en el producto ideal para combatir globalmente el colesterol. Y así fue hasta el momento en el que se detectaron en ella las denominadas grasas trans, originadas por el endurecimiento necesario de los aceites vegetales. Al fin y al cabo, la margarina tenía que ser untable y no líquida. En la percepción pública, estas grasas trans se relacionaron con muchos titulares negativos como "cancerígenos" u "obesidad". A pesar de que los fabricantes consiguieron resolver el reto de las grasas trans optimizando la producción de margarina, en última instancia se pudo constatar que, como siempre, una vez destruida la reputación, el camino de vuelta es pedregoso y largo. Así llegó la hora de los aceites de palma, que ahora están literalmente en boca de todos.

El aceite de palma: no hay paraíso sin serpientes Los aceites de palma se extraen de la pulpa de la palma aceitera. Se trata de un aceite puramente vegetal y, no obstante, ya sólido por naturaleza en las temperaturas reinantes en la zona de recolección, por lo que no necesita ser endurecido. Por lo tanto, las grasas trans no importan. Además, el aceite de palma es mucho más barato que otros aceites. Es lógico que con una cuota de mercado del 30 por ciento, represente el aceite vegetal más importante del mundo delante del aceite de soja. Alrededor de dos tercios se encuentran en productos alimenticios prefabricados, donde esta grasa es muy apreciada por su consistencia cremosa, estabilidad de almacenamiento y resistencia al calor. Pero no existen los paraísos sin serpientes: el aceite de palma fue primero objeto de la crítica en los medios por la desforestación de las selvas para introducir el monocultivo de la palma aceitera. Después, la prensa advirtió de los llamados contaminantes de proceso en los alimentos, contenidos en el aceite de palma refinado. Se trata de los ésteres de ácidos grasos de glicidilo (GE), así como el 3-monocloropropanodiol (3-MCPD) y el 2-monocloropropanodiol (2- MCPD), al igual que sus ésteres de ácidos grasos. Todas estas son sustancias pueden estar también presentes en los alimentos que contienen otros aceites vegetales y grasas sometidos a un elevado calentamiento, cuya evaluación de riesgos todavía no está completamente concluida.

Foro de Seguridad Alimentaria oils+fats dedica a este tema un foro propio. En el "Food safety forum", los expertos discuten acerca de "La seguridad alimentaria en los aceites: situación actual y soluciones para analizar y mitigar la formación de 3-MCPD y GE en los aceites alimentarios". Marc Kellens, Global Technical Director de desmet ballestra y organizador del Foro, describe así el problema: "La industria del aceite de palma lleva haciendo grandes esfuerzos desde principios de 2000 para que el aceite de palma sea cada vez más sostenible. Pero en la actualidad tiene que lidiar con otro problema: el relacionado con la mayor seguridad alimentaria requerida y un control aún más estricto en toda la cadena de suministro. Los distintos actores (productores de aceite de palma, procesadores y consumidores) tienen en sus manos hacer de este problema una oportunidad incrementando los estándares de calidad del aceite de palma, desde la plantación de la palma aceitera hasta la utilización del aceite de palma". Los representantes más importantes de la industria del aceite de palma ya han confirmado su participación, entre ellos: MPOB (Malaysian Palm Oil Board), FEDIOL (federación europea que representa a la industria europea del aceite y la harina proteica) y MPOCC (Malaysian Palm Oil Certification Council).

Las grasas animales y los biocombustibles pueden encontrarse ante un renacer "¿Cómo pueden medirse y eliminarse estas sustancias indeseables? Mejor aún: ¿Cómo puedo evitar que ni siquiera se originen? Estas son cuestiones muy discutidas hoy, afirma Klaus-Peter Eickhoff del Grupo GEA, que expone en oils+fats. Un debate que ya deja las primeras huellas en el mercado, según Eickhoff: "Actualmente, se vuelven a construir en Europa instalaciones para refinar químicamente el aceite de palma, porque de esta manera no se forman contaminantes de proceso. Antes no era así". De hecho, el refinado químico no es realmente el método que prefiere la industria porque es más caro que el refinado térmico, tiene mayores pérdidas y produce subproductos que deben ser eliminados. Al mismo tiempo, se está observando un leve renacer de las grasas animales. Klaus-Peter Eickhoff especifica: "En la actualidad tenemos dos grandes proyectos en Europa, algo que no había ocurrido en los últimos 10 a 15 años". ¿Se reemplazará próximamente el aceite de palma por las grasas animales en algunos alimentos?, ¿regresa la industria al comienzo de su hilo conductor? De hecho, son muchas las pruebas de que así va a ocurrir, ya que el debate del colesterol se lleva a cabo hoy de forma mucho más diferenciada. Una situación que desearía el doctor Edgar Remmele del Centro de Tecnología y Promoción del Centro de Competencia de Recursos Renovables (TFZ), en Straubing, también para un tema ya no tan candente de oils+fats: "En la producción de un biocombustible basado en colza, alrededor de dos tercios de la masa procesada es pienso proteico. Si se tiene en cuenta que este producto de acoplamiento sustituye las importaciones de harina de soja del mercado mundial, el efecto protector del clima de los biocombustibles basados en colza es mucho más alto de lo que se suele evaluar en una consideración meramente energética".

Nuevo replanteamiento de la cuota de ahorro de gases de efecto invernadero. Así pues, la gran pregunta es: ¿Cuál es el verdadero tamaño de la huella ecológica de un biocombustible basado en aceites vegetales? Un parámetro que vuelve a ganar peso gracias a una nueva apuesta política y que podría suponer en oils+fats una reanimación del segmento porque la industria petrolera tiene que demostrar hoy una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero exactamente definida y debe hacerlo desde el campo en el que se cultiva la planta oleaginosa hasta el surtidor de combustible. Antes, el mercado petrolífero solo tenía que reemplazar energéticamente por un biocombustible un porcentaje definido. "Debido a esta nueva tasa de ahorro de gas invernadero, el incentivo actual es optimizar aún más el cultivo de las plantas oleaginosas y sobre todo también de las plantas de extracción de aceite y biodiésel, a fin de ahorrar gases de efecto invernadero a lo largo de todo el proceso. Porque esto significa que los productores de biocombustibles con alto potencial de reducción de gases de efecto invernadero pueden alcanzar precios más altos ya que la industria del petróleo tiene que comprar menos biocombustible para cumplir su meta de ahorro", resume el doctor Remmele. Entre los motivos se encuentra también la gran popularidad de los biocombustibles obtenidos a partir de grasas y aceites usados, que exhiben una muy alta tasa de ahorro porque sus fuentes como material residual o de desecho se contabilizan en el balance general con cero emisiones de gases de efecto invernadero.